El día (D)espués: conato de inquietud

Publicado por Victor Plaza en

¿Nos empezamos a preocupar? Dos de dos en derrotas para Movistar Estudiantes ante equipos de nuestra liga. He ahí el primer punto de desazón. El segundo, las sensaciones: el equipo no transmite buenas vibraciones, salvo minutos contadísimos. A favor y en contra: el tiempo. Esto solo acaba de comenzar, y lanzar cualquier sentencia firme sería desproporcionado. A su vez, la ACB no perdona. Y el pozo rojo y profundo, tan conocido por el club en los últimos años, ya asoma.

Peor que contra Manresa

Puede haber debate en este sentido, pero Estudiantes jugó peor que contra Manresa. El resultado, 93-80, engaña. Los de Zamora siempre fueron a remolque -novedad, eh- y el tiempo del partido lo dominó, de principio a fin, el Murcia. El ritmo, la tensión, las ganas. UCAM siempre es un equipo rocoso, de carácter, cerca del límite del reglamento. Estudiantes debería saberlo y prepararse para ello. Una vez más, jugaron a verlas venir, a merced del rival, a esperar una individualidad, un rebote a las manos, un error del contrario. Sin apostar por dominar, ganar es una quimera.

Se hace saber y se resalta que Estudiantes, con buena parte de sus jugadores clave en pista (Roberson, Avramovic y Delgado), es cuando peor jugó. Y si tres del teórico quinteto titular no empiezan a carburar, agárrense.

El físico

Así, a ojo, Movistar Estudiantes puede ser una de las plantillas con peor físico de la liga. De técnica, pues no anda mal. Hay talento, sobre todo por fuera: Jackson, Avramovic, Roberson, Dovydas…, pero no hay físico, no hay piernas, no hay volumen. Ayer, posición por posición, Murcia presentaba un jugador más alto, más fuerte, más rápido que su par. 

Así, la diferencia de rebotes (+8). Los de Sito Alonso capturaron 17 ofensivos. Solo ofensivos. Diecisiete. ¿Cuántos equipos ACB perdonan una segunda oportunidad de tiro?. Estudiantes capturó 22 defensivos…

Hay que sumar la endeble defensa colegial, que sigue un día más. Carmelitas por dentro, lentos por fuera. Está muy bien meter 85 puntos por partido…si no te cascan 90 cada tarde.

El lenguaje corporal

Puede que no te llegue el físico. Intenta compensar. Juega con la mente, haz dudar al rival de que sí llegas. Ayer también se perdió la batalla de la cabeza. Decaídos, desganados, nerviosos. ¡O eso se trasmitía por la tele!

De los nervios, los errores de infantil. Los balones que se escapan de las manos. Las dudas. Como ejemplo, una jugada de Vicedo que, solo en el triple, decide amagar al aire e irse hacia adentro, casi haciendo pasos y soltando el balón como si quemara. Es el capitán. Es el que más tiempo lleva en la nave. Es el veterano. Y parece un juvenil: pues imagina a Giedraitis o a los rookies de ACB. Pese a ese momento, Edgar no perdió ningún balón…de los 19 que tiró a la basura el equipo.

Hubo instantes de polémica, simulacros de tanganas. También supieron sacar del partido a Jackson, cuando parecía carburar. Otros como Brown, directamente no comparecieron. Un trabajo grupal y lento, el de Murcia, para ir desconectando las piezas de Zamora.

Por resumir, Murcia quiso la victoria durante 40 minutos; Estudiantes en apenas cuatro.

La táctica

Aquí nos cabreamos más. Porque sabemos del potencial de Zamora. Porque es de la casa. Y vaya, que el Estu aún improvisa mucho en ataque, y nunca para bien. Que los sistemas son contados. Y si no te alcanza el físico y de técnica estás en la media, la pizarra adquiere un valor fundamental.

Sito Alonso pasó por encima de Zamora con un equipo similar. Se notó su preparación, el estudio al rival. Dovydas tuvo un defensor muy cerca, al igual que Cvetkovic, con traps constantes. Ellos dos habían sido las mejores piezas de Estudiantes ante Manresa.

Sin embargo, el Estudiantes es una fábrica de crear MVps…en el equipo rival. Hoy Frankamp y sus 24 puntos. Y Cate y Davis parecían de Euroliga. Al entrenador del Estudiantes puede estar pecando su debut -aunque van unos partidos ya- en ACB, su juventud. Pero si el club le considera preparado, lo debe estar. Vemos un atisbo, algo a lo que quiere jugar Estudiantes, pero que no se materializa. Quizá falte físico, química entre jugadores. Queremos pensar que las ideas ofensivas de Zamora aparecerán.

Repaso a los fichajes

Los 24 minutos de Ángel Delgado son una buena noticia. Para el Estu -el menos malo de la pintura- y especialmente para él. 24 minutos de lecciones ACB, de duelo con Lima, a la mochila.

El nivel del dominicano es una de las principales vías de mejora del Estudiantes. Se le vio, al final, faltó de físico. Pero sobre todo, estuvo muy solo en la batalla por el rebote. Solo y lejos del aro en ocasiones. Tampoco olió balón. No es su guerra porque no mete una, aunque no ha venido para eso.

Roberson: al fin una buena noticia. Él mantuvo con vida al equipo con tres triples prácticamente consecutivos. Se le caen los puntos -anotó 20- y tiene un altísimo porcentaje desde el perímetro (siempre en torno al 50%). Un clavo al que agarrarse, aunque debe ser más horno que microondas para el bien del equipo.

Si queremos salvar a alguien más de ayer, quizá entre en las quinielas Djurisic. De lo poco potable por dentro, con buenos movimientos en pintura y con presencia, limitada, en defensa. Como interior suplente es válido. Si tiene que sacar las castañas del fuego, éstas se queman antes.

Tiene un problema Movistar Estu si sus dos mejores interiores son los que acaban de llegar. Brown y Arteaga impostan como rookies en esta competición, y llevan unos cuantos años de experiencia.

Baskonia y Fuenlabrada

Un partido para ajustar y encontrar dinámicas, sensaciones, química y todo eso tan importante…y otro para ganar como sea. Los vecinos del sur no tienen un plantel mejor que el nuestro. Ni similar. Nombre por nombre, ganamos. Ahora, hace falta mucho para que la teoría se vuelva práctica.

 

Fotos: J.Bernal


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